EL ABRAZO DE LAS BANDERAS

 

1 de Octubre (1-O)

Carmen Álvarez Herrero.

Hay fechas que se hacen tan importantes en la historia del planeta, o de un país, que pasan a la posteridad por sus acrónimos, como el 11N.

En este caso, al 1-O, los medios le han puesto el acrónimo, con mucha antelación, anticipando su enorme trascendencia en la historia de nuestra España. Precisamente, esto lo estoy escribiendo en el día de autos, cuando al salir al jardín para saludar al día, como cada mañana, y hacer mis rituales de conexión entre la tierra y el cielo, me vino a la mente una imagen de un abrazo en el que se acercaban y fundían dos banderas, la catalana y la española. Lo ví tan claro, que me fui a teclear estas letras, antes de que esa imagen tan bella, se pudiera contaminar por comentarios o noticias que fueran surgiendo a lo largo del día. De momento, me he abstenido de buscar información en los medios de comunicación, para intentar seguir manteniendo mi respeto absoluto a las posturas de ambas partes del conflicto.

La experiencia nos enseña que los conflictos surgen de desencuentros entre ideologías radicales, ideologías de todos los colores y matices, y que al igual que los sistemas físicos, si no se resuelven por la vía del diálogo y del acercamiento, terminan estallando para que se liberen las tensiones.

Espero que a los políticos se les encienda alguna lucecita que ilumine el camino a seguir, para desbloquear esta situación tan incómoda; situación que, sin duda, tiene algún sentido, y ocurre para que todos aprendamos la parte que nos corresponde.

Mientras tanto, abracemos cada uno de nosotros, a nuestro familiar, amigo, o vecino, esté donde esté, a un lado u otro de las banderas. Con ello contribuiremos a disipar las sombras creadas en las esferas políticas.

Anuncios

Verano 2017 – Fin de temporada

CARMEN ALVAREZ HERRERO

Con la llegada del otoño, los “veraneantes” mas rezagados comienzan a recoger sus bártulos de playa para regresar a sus sitios de origen. Y como colofón al verano, este último fin de semana de Septiembre, se ha querido despedir con un broche tan dorado, como las hojas de los árboles que ya empiezan a amarillear.

El domingo se despertó con un sol radiante, invitándonos a aprovechar el día con un baño en el Garruncho; y allí que nos fuimos los incondicionales de esta playa, donde nos esperaba una temperatura excelente del agua, aunque el mar, que estaba movidito, no nos permitió dar la clásica vuelta a la roca. La marea estaba baja y un niño (Curro), que andaba inspeccionando las charcas entre las rocas, le llamó la atención un animalito oscuro y gelatinoso, que al parecer no es frecuente por la zona. Todos acudimos a disfrutar del hallazgo, contemplándolo y fotografiándolo desde todos los ángulos, como si de un estrella de Hollywood se tratara; al tiempo que especulábamos sobre su identidad. Al final, una bióloga (Sonia), que ya los había avistado otras veces, nos dijo que era una “liebre de mar” (Aplysia punctata para los científicos), un molusco con una concha imperceptible que se alimenta de algas.

Los mas bonito del hallazgo fue la tertulia que se improvisó en torno al molusco, y lo contentos que estábamos todos de saber que en la playa del Garruncho, aunque hayan desaparecido, en los últimos años, algas y animalitos varios, todavía nos puede sorprender con otros visitantes menos frecuentes, avisándonos de que en San Esteban tenemos un trozo de mar que se mantiene vivo, ¡PERO QUE MUY VIVO!.

Además de la experiencia tan bonita de la mañana, en la tarde del domingo, el puerto de San Esteban de Pravia fue escenario de un simpático espectáculo: “Piano du lac”, consistente en un concierto flotante, protagonizado por un grupo francés, que está haciendo una gira por la costa asturiana. El protagonista principal es un piano de cola montado sobre una plataforma flotante en movimiento. La melodía del piano iba alternando con el acompañamiento de una trompeta y las voces de una soprano y un bajo; al tiempo que una bailarina interpretaba una coreografía con arriesgadas piruetas, para mantenerse en la plataforma y no darse un chapuzón. El repertorio consistió mayormente en música melódica francesa que los asistentes aplaudieron calurosamente. A pesar de las nubes amenazantes de lluvia, asistió un numeroso público que convirtió los muros del embarcadero en verdaderas plateas de teatro. Al final de la actuación invitaron a los asistentes a arrancar notas del teclado y dos espontáneos se lanzaron a la aventura, que tuvo que ser interrumpida porque la lluvia hizo su aparición. De lo contrario, la velada musical hubiera continuado, porque los asistentes nos encontrábamos la “mar” de a gusto.

Nota: Gracias a Marta y a “Poldo” por haber compartido sus fotos con nosotros.

 

EL SECRETO DE LOS TEJADOS ROJOS DE DUBROVNIK

CARMEN ALVAREZ HERRERO

Dubrovnik, una pequeña ciudad del Sureste de Croacia, y asomada a las aguas turquesas del Báltico, es un ejemplo de ciudad medieval bien conservada, o mas bien, bien reconstruida.

Al pasear por las murallas que abrazan la ciudad, asediada durante 7 meses por las tropas de Serbia/Montenegro, uno no diría que los tejados hayan sido totalmente destruidos por los bombardeos enemigos. Y es que las tejas que los cubren tras la reconstrucción, muestran unos tonos rojos brillantes que gritan alegría y optimismo a los cuatro vientos, y dan un mensaje de que siempre se puede superar la destrucción y el horror de la guerra.

Esta imagen de los tejados brillantes está en sintonía con la sonrisa de los rostros de sus habitantes, un claro signo de sociedad entusiasta que apuesta por la vida. Sin embargo, cuando uno repasa la historia de estos países balcánicos, 20 años atrás, y encuentra la guerra civil vivida por esos adultos cuando eran niños o adolescentes, hay algo que nos sobrecoge e invita a reflexionar. Sobre todo, porque era un tipo de guerra donde los móviles eran de pura intolerancia: religiosa, lingüística y étnica. Una guerra civil en toda regla, donde cada uno saca lo mejor de su “ego”, para tratar de imponer por la fuerza que su verdad es la única.

Si tratamos de enlazar aquella realidad con la de ahora, parecería como si la guerra en lugar de inyectar odio, hubiese actuado como vacuna, para que los jóvenes de ahora valoren la paz como máxima prioridad en sus vidas. Es evidente que “su estado del bienestar” no alcanza las cotas consideradas estándar en la UE, pero su apuesta por la vida y por reconstruir su país, lo basan en otros valores, valores que muestran en sus semblantes cuando pasean al lado del mar con sus chiquillos.

Siguiendo por el paseo del puerto al atardecer, una se encuentra con conciertos de música folclórica todos los días, acompañando a la luz del ocaso. Lo que en este caso rozó mi fibra sensible especialmente, es que todos los del lugar, desde niños a viejitos, acompañaban con sus voces a los cantantes del escenario. Al tiempo, los foráneos nos veíamos envueltos en una corriente musical que hacía sentirnos uno más entre ellos, y casi hasta corear sus canciones.

Quienes nos consideramos dentro del “club” del espacio europeo, creo que tenemos mucho que aprender de estos pueblos que han salido de la guerra y saben que la paz no la regalan, sino que hay que ganarla día a día.

LA ENFERMEDAD: ¿ENEMIGA O ALIADA?

Carmen Álvarez Herrero

Catedrática de Genética

Desde una visión holística, podemos contemplar al hombre como la combinación armónica de distintas dimensiones o “cuerpos”, cada uno de ellos formado por campos de energía que vibran en distintas frecuencias; ya que, como dice la Física, todo lo que se manifiesta en el universo es energía que se expresa en formas distintas. Así, los campos que vibran en frecuencias mas bajas se manifiestan en formas mas densas, como nuestro cuerpo físico, y se pueden detectar a través de los sentidos; mientras que los que vibran en frecuencias mas altas, son mas sutiles, y a veces pueden detectarse con instrumentos especiales (como el campo energético). Así pues, podemos distinguir un cuerpo físico (biológico/energético), uno mental, uno emocional, uno afectivo y uno espiritual. Estos cuerpos lejos de formar entidades separadas, están íntimamente relacionados; de forma que se comunican entre si y se retroalimentan, amalgamándose unos con otros, en un todo indivisible.

Según la Biología, todos los seres vivos estamos dotados de una especie de sabiduría biológica, llamada homeostasis, encargada de mantener el equilibrio funcional de nuestro cuerpo. Esta idea de equilibrio homeostático no solo se aplica al cuerpo físico, sino que puede hacerse extensiva a la totalidad de cuerpos que conforman el ser humano, de forma que cuando se altera la relación armónica entre ellos, surge la enfermedad. Aunque los síntomas de la enfermedad sean mas patentes en alguno de los “cuerpos”, todos se ven afectados en alguna medida por ese desequilibrio. Así, si hablamos de una enfermedad mental, podemos pensar que solo afecta al cerebro y a la mente; y sin embargo, también hay alteraciones en el cuerpo energético y espiritual del paciente.

La enfermedad se presenta en nuestra cultura como algo malo, amenazante, que debemos eliminar; y al enfermo se le considera como una víctima de errores de la naturaleza, o de la mala suerte. En contraste con esta visión negativa, y manteniendo la visión holística de nuestra realidad, proponemos contemplar la enfermedad como un clamor de nuestro organismo para delatar que “algo” se ha desequilibrado, y darnos una oportunidad para reparar ese desajuste. Así, se está empezando a considerar la enfermedad, no como un accidente, o una calamidad fatídica sin sentido, sino como una solución para sobrevivir, y sacar a la luz problemas anclados en nuestros cuerpos, a fin de solucionarlos. Por tanto, ya no debemos considerar a la enfermedad como un enemigo contra quien luchar, sino como un aliado, o un amigo que nos trae un mensaje para alertarnos de que algo no va bien en nuestra vida.

En nuestra cultura, las terapias para afrontar la enfermedad, se han encaminado mayoritariamente hacia el cuerpo físico, mientras que en otras culturas, ancestrales y modernas, en que se le da a la enfermedad un significado que trasciende lo meramente físico, las terapias se orientan hacia dimensiones mas sutiles del ser humano, como la energética o la espiritual, dimensión que está emergiendo con una extraordinaria fuerza en nuestra sociedad. De hecho, existe abundante documentación sobre la idea que cuando se reordena la dimensión espiritual, se equilibran los niveles mas groseros, llegando incluso a ocurrir la sanación biológica.

En este sentido, está surgiendo en muchos países, incluido España, un tipo de Medicina llamada integrativa, que no solo atiende al cuerpo físico, sino que también contempla la mente, las emociones y el espíritu, con el fin de recuperar la armonía entre los distintos “cuerpos”, que en definitiva es lo que permite la total sanación. Este tipo de medicina, además de la tradicional, incorpora otras terapias minoritarias, llamadas “alternativas”, que en nuestra cultura occidental son menos conocidas. Con ello se pretende hacer uso de un espectro amplio de terapias complementarias para restablecer nuestro equilibrio homeostático.

Minientrada

Carmen Álvarez Herrero

En este verano, un tanto gris, de San Esteban de Pravia, y siguiendo la tradición de los últimos años, se han llevado a cabo una serie de actividades patrocinadas por la facultad de Turismo de Oviedo. En esta edición ha sido el Club Náutico de San Esteban quien ha cedido sus instalaciones y recursos, para dar continuidad a este bonito proyecto. Tres han sido las actividades programadas para este año.

1- Observación e interpretación de   la microfauna marina de la zona intermareal del “Pedrero”

Para respetar el título que encabeza el texto, vamos a comenzar por una jornada fascinante dedicada a observar la microfauna de la playa del Garruncho. Las rocas de esta playa que asoman durante la bajamar, y que ofrecen una imagen de relieve lunar, esconden en sus grietas y cavidades todo un mundo sorprendente de microfauna. Los animalitos a veces son tan minúsculos, que hacen falta aparatos con lentes de aumento para identificarlos; y conocer asísu estatus taxonómico, al tiempo que sondear en sus secretos de adaptación a esteecosistema intermareal.

 

 

Para introducirnos en el tema, el catedrático de Zoología de la universidad Autónoma de Madrid: Guillermo San Martín Peral, y el investigador de la Universidad de Oviedo: Andrés Arias Rodríguez dieron una charla documentada con diapositivas, sobre los organismos que podríamos encontrar adheridos a las rocas, bajo las piedras y en las charcas que se forman al descender la marea. Tras la charla, estábamos dispuestos a la aventura, y provistos del material adecuado, nos desplazamos al Garruncho para tomar muestras. Siempre guiados por las indicaciones de los maestros, conseguimos una abundante captura de “bichitos”, que trasladamos al laboratorio improvisado del club naútico, con lupas y microscopios traídos de la Universidad de Oviedo. Allí empezó a ponerse en marcha nuestra fantasía de niños, elucubrando sobre lo que allí veíamos y preguntando nuestras dudas a los expertos. Todo ello resultó en una jornada muy interesante y divertida, que supo a poco a los asistentes, aunque sí salimos con el sentimiento de valorar y cuidar más de nuestras rocas “garruncheras”, a partir de la experiencia.

 

2-El cielo de Asturias: nubes y meteoros

La segunda actividad del verano fue el 22 de Julio, en la que Roberto González Fernández, de la Agencia estatal de meteorología (AEMET), y persona muy cercana al concejo, impartió una charla muy amena sobre nubes y meteoros, acompañada de imágenes de una gran belleza.

Nos habló sobre el ciclo del agua, la formación de nubes; y nos dio respuesta a preguntas tales como: por qué vemos el cielo azul, o el origen de expresiones populares cómo “cielo aborregado, suelo mojado”. Nos mostró también imágenes de electro meteoros, rayos verdes, y auroras boreales y australes, como fenómenos menos cotidianos.

Sin embargo, lo que si resulta cotidiano en el cielo de Asturias, son las nubes, que en sus variadas formas forman parte de su decorado diario. El ponente nos presentó las nubes, no como algo estático, sino como un fenómeno dinámico, que cuando nos paramos a contemplar, nos resultan mágicas y misteriosas. Las nubes se desplazan, se juntan y se separan, siguiendo un flujo cambiante, como una auténtica metáfora de la vida. Así, desde el día de la charla, veo las nubes de forma distinta, como algo que trata de trasmitirnos algún mensaje.

A ver si esa expresión de “estar en las nubes”, mas que un reproche, es un elogio, a partir de ahora.

3-Observación nocturna del cielo de San Esteban

Finalmente, saltamos de las nubes de nuestro cielo a la bóveda celeste, que se podría observar en San Esteban el 1 de agosto, es decir, una verdadera introducción a la Astronomía local: constelaciones, movimientos de la tierra, planisferio, etc.

La propuesta inicial, de la mano del Astrofísico asturiano Enrique Diez Alonso, era hacer la observación nocturna en vivo y en directo, ayudados de un telescopio y láser; pero ese día la climatología nos jugo una mala pasada, de forma que el cielo estaba prácticamente cubierto. Así que hubo que poner en marcha el plan B, que nuestro astrónomo llevaba preparado, consistente en la proyección de la bóveda celeste, gracias a una aplicación informática que permitía recrear el cielo nocturno de San Esteban el día elegido, así como   ampliar constelaciones, o estrellas concretas, según nuestra elección. A parte de esta herramienta maravillosa, Enrique completó su “lección magistral” con fotografías personales hechas desde distintos observatorios astronómicos. En definitiva, nos preparó para soñar aquella noche con las estrellas.

Lo mas curioso, es que al salir de la charla, el cielo se había despejado, y alguno nos fuimos hasta el Garruncho para identificar alguna de las constelaciones que nos había enseñado en la pantalla. ¡Un disfrute total!

Como conclusión de las actividades culturales del pasado verano en San Esteban, podemos decir que nos han ofrecido el privilegio de enlazar formas pequeñas de vida de nuestra playa, con la inmensidad del universo, que solo nos muestra unas pocas estrellas, pasando por las nubes, como intermediarias entre lo pequeño (microcosmos) y lo infinitamente grande

Un verano de sostenibilidad, salud y bienestar

Con este título resumimos la actividad cultural que, con el respaldo de la Facultad de Turismo de Oviedo, hemos desarrollado en nuestro querido auditorio Tito Fernández de San Esteban de Pravia. Verano del 2016.feliciano_27990046360_o

Arrancamos el 23 de junio con una mirada al futuro turístico sostenible de nuestra región de la mano de Jorge Vallina, biólogo y experto europeo en medioambiente. Con él analizamos las cuestiones clave que debería considerar una empresa turística y, especialmente, aquellas que basan su oferta en el entorno natural y los componentes culturales de su destino. Es decir, marca, posicionamiento y capacidad de atracción y conexión con la demanda del visitante del siglo XXI mediante estrategias de “social green marketing”.

Continuamos el 12 de julio con la ponencia “Cambios de conducta para la promoción de la feliciano_27655772073_osalud en el siglo XXI” del doctor en psicología Feliciano Ordóñez. Él nos recordó que cada vez que pensamos en “empezar a cuidarnos” deberíamos de poner en práctica una serie de cambios en nuestro comportamiento que, modificando pequeñas cosas, pueden reportar un beneficio para nuestra salud, agilizar nuestra memoria, controlar y paliar los efectos de enfermedades crónicas tipo diabetes y otros problemas cardiovasculares. En definitiva, mejorar nuestra calidad de vida.

El 23 de agosto concluimos el ciclo de actividades estivales con el taller de arte terapia de la doctora Ana Mª Siles, del que ya hemos hablado en nuestro anterior post. Ahora nos queda por delante un fabuloso invierno para poder madurar muchas más ideas y sugerencias que en estos meses han ido surgiendo.

Gracias a todos los que habéis participado en estas actividades, como organizadores, ponentes o como asistentes. Os deseamos una feliz temporada otoño-invierno y os emplazamos para las escuela de verano de 2017.

turismo-sistenible_27761660352_o

Arte para el bienestar

Taller dirigido por la doctora Ana Siles.

23 Agosto 2016

Como cierre de las actividades culturales del verano, tuvimos la fortuna de disfrutar de algo distinto a lo que estamos acostumbrados en nuestro centro cultural de la vieja capilla, consistente en un taller en que los asistentes nos convertimos de nuevo en niños, para volcar en una lámina de dibujo y con lápices de colores, nuestros sentimientos y emociones en forma de un mandala colectivo.

esc-verano_28564065364_o.jpg

Esta actividad se enmarca dentro de la llamada arteterapia, entendida como una de las herramientas terapeúticas que utiliza la Antroposofía inspirada en R. Steiner. La arteterapia consiste en expresar de forma gráfica, el consciente y el inconsciente que se mueven en nuestro interior y que muchas veces no podemos expresar ni con palabras ni con gestos. Como cualquier tipo de expresión artística, este lenguaje emana de lo mas profundo de nuestro YO, permitiendo al terapeuta descubrir aspectos ocultos de nuestro ser.

Nuestro trabajo consistió en que cada participante diseñara en el centro de su cartulina el inicio de un mandala, según su propio criterio de diseño y colorido, que se iría completando de dentro a fuera por las manos y el arte de sus compañeros de mesa. En cada paso, y una vez trascurrido el tiempo asignado por la monitora, se pasaría el mandala al compañero de la derecha, siguiendo así el sentido contrario de las agujas del reloj. Un vez que el mandala de todos los participantes hubo dado la vuelta completa a la mesa, llegaría de nuevo a manos de quien lo había iniciado, es decir, al verdadero autor del mismo.

Cada uno de nosotros pudo ver, cómo el mandala por él creado había ido creciendo y conformándose gracias a la interacción de todos. Es decir, el resultado final había sido una verdadera demostración de trabajo en equipo, al igual que todo lo que ocurre en la vida.

Esto ha sido solo una pequeña muestra, pero que sepamos que la pintura terapéutica nos brinda la posibilidad de conectar y revelar nuestro interior, y si contamos con un terapeuta adecuado, este interior podrá salir a la luz, proporcionándonos una herramienta importantísima en el camino de la vida.

esc-verano_29186287085_o.jpg