Verano de 2015

Cuando llegan las primeras borrascas de septiembre anunciando el otoño, y la lluvia invita a recogerse en casa, es tentador sentarse ante el ordenador para hacer un repaso del verano transcurrido y así saborear las actividades desarrolladas en nuestro concejo.

Por tanto, en este blog creado para alentar la vida cultural de Muros y San Esteban, encaja recordar las actividades lúdico/culturales de los meses de julio y agosto. Entre ellas hay que destacar las programadas en la tercera edición de la Escuela de Verano de la Facultad de Turismo de Oviedo y del Ciclo de cine al aire libre.

Cursos de Verano 2015

 Por lo que al ciclo de cine respecta, el director asturiano, José Antonio Quirós, inauguró el ciclo de cine de verano en el puerto de San Esteban de Pravia.
José Antonio Quirós, uno de los directores asturianos de cine más comprometidos, se trasladó al puerto de San Esteban (Muros de Nalón) con motivo de la inauguración del ciclo de cine al aire libre en los cargaderos del puerto. Este año arrancó con la proyección de la película “Cenizas del Cielo”, pionera en el cine español de motivación ecológica y a la proyección le siguió un coloquio en el que el numeroso público asistente pudo interactuar con el director de la película.
Esta actividad de verano, promovida por el Náutico San Esteban y apoyada por el Ayuntamiento de Muros de Nalón, continuó todos los viernes hasta el último de agosto, con proyección de películas rodadas en Asturias o con dirección asturiana.
Con esta actividad, el Nautico San Esteban amplía la oferta de cultura y ocio vacacional, además de sus actividades deportivas.

La senda costera y el Camino de Santiago

M. Carmen Álvarez Herrero.

Los que nos movemos por el entorno del bajo Nalón, sin duda nos han llamado la atención indicadores muy vistosos, señalando por donde deben ir los peregrinos del Camino de Santiago. Y es que la ruta del Norte, que arranca de Irún y termina en Santiago de Compostela, también pasa por nuestro concejo de Muros.
Para infortunio de los caminantes, la versión “oficial” del tramo desde Soto del Barco al Pitu, y que atraviesa el pueblo de Muros de Nalón, discurre mayoritariamente por la carretera nacional N-631. Este hecho, para los que hemos vivido la maravillosa experiencia de hacer a pie el “camino”, no resulta gratificante, ya que pisar asfalto adornado con el ruido del tráfico, resulta bastante desagradable además de peligroso. Así el caminante va buscando sendas de tierra o hierba, donde al pisar, los pies brincan de pura alegría, como si de una moqueta se tratara. Por tanto, los tramos del camino que se mantienen por las antiguas sendas, son bienvenidos, aunque por desgracia cada vez son menos frecuentes al haber sido invadidos por las nuevas carreteras.
Sin embargo, para la etapa que nos ocupa, que pasa por Muros de Nalón, existe una buena alternativa para evitar la carretera, que es desviarse hacia San Esteban de Pravia y tomar desde ahí la “senda costera” que discurre desde la playa del Garruncho hasta la del Aguilar, que por cierto, esta maravillosamente acondicionada. Esta senda, que probablemente no se concibió para hacer mas liviana y atractiva la ruta Norte del “camino”, lo ha conseguido sin quererlo. Asciende en su tramo inicial por una escalinata hasta coronar la ermita del Espíritu Santo, y en los poco más de 4 Kms restantes, solo hay que dejarse llevar por los indicadores y por la belleza de sus rincones y miradores, que se asoman al mar. La belleza de esta senda consigue envolver a sus transeúntes en una atmósfera mágica difícil de describir, siendo por tanto un buen regalo para los que van cargados con sus mochilas y muchos kilómetros acumulados en sus recias botas.
Por fortuna, he constatado en este verano del 2015, que muchos peregrinos habían abandonado el camino oficial y optado por este paraíso del caminante. La foto, que acompaña este escrito, recoge el tendal que con sus bastones, había improvisado ingeniosamente una peregrina alemana en la playa del Aguilar. Mientras su ropa se secaba, ella jugaba con las olas y con los rayos del sol de aquella mañana luminosa del día de la “Santina”.

ropa de peregrino

De nuevo el mar…

Un año más, he recalado por estas costas. Esta vez, cuando agosto se despide y Playa del Garrunchoya no se puede leer en la playa a las diez de la noche. El mar está ahí, en este juego de siglos de convertir en cantos rodados las rocas del acantilado. Cada vez que me pregunto cuándo comenzó el juego, me entra un vértigo cosquilleante, porque yo todavía no era parte del mundo, seguro. Y, cuando ya no pueda venir a jugar con esas piedras pulidas en las mareas altas, seguirán en el traqueteo continuo de las maracas… Desde el misterio, espero que se escuche el mar.

Vuelvo siempre al rincón en que es imposible no preguntarse si es la luz quien se ha hecho mar o es el mar quien se hace luz en cada embestida juguetona, bordada de espuma. Te puedes quedar un buen rato simplemente mirando… ¡y viendo! Si te dejas ir en cuanto te dicen los ojos, navegarás más allá del tiempo, justo hasta cuando el aire se ponga más frío y notes en los pulmones una bruma incipiente.

Entonces regresas a los viejos muelles, por donde el río se marida con el mar… y vuelve la calma, con cualquier marea, con cualquier sol, con cualquier luna. Te sabes parte del misterio que no para de ser él mismo. Porque en ese momento, el mar sigue jugando a pulir las piedras, simplemente para que sean y estén

Juan Ignacio Vara Herrero

Playa del Garruncho

 

playa del garruncho

Una tarde de los primeros días de Septiembre cuando la trayectoria del sol va marcando el anuncio del otoño, se me antojó apostarme con mi cámara de fotos en los escalones de acceso a la playa del Garruncho en San Esteban de Pravia, Muros de Nalón. Encontré al mar en marea alta, rugiente y malhumorado, aunque no demasiado; justo lo suficiente para ofrecer un espectáculo bellísimo, pero en ningún momento amenazante para quien intentaba refrescar su cara con las partículas diminutas que se desprenden al romper las olas.
La experiencia me cautivó y allí me mantuve durante mas de una hora, intentando entender el misterio de esta playa, o pedregal, y de ese embrujo que atrae a propios y extraños. Fruto de más de un centenar de fotos que disparé, he elegido esta muestra, donde se ilustra el cambio de luz del atardecer, de un plateado tímido a un dorado fulgurante.
El Garruncho espera cada año a los visitantes de verano, y a veces, como este año, mostrándonos una nueva cara, fruto de las batallas que ha tenido que lidiar con los temporales. ¡Hasta el verano próximo y que tengas buen invierno!

Playa del garruncho

 

Tan lejos, tan cerca…

Continuando con la programación del cine de verano, el viernes 29 de agosto (2014) le tocó el turno a la película “El guateque” protagonizada por Peter Sellers y dirigida por Blake Edwars, rodada en 1968 y considerada como una comedia de referencia en la historia del cine.

La película, como siempre, mantuvo la risa de los espectadores y nos integra en unos enredos inocentes y exagerados que cumplen su cometido a la perfección, distracción, risa y muy buen hacer cinematográfico.

Victor ManuelPreviamente y gracias al buen hacer de las personas responsables del Club Náutico y Xuan Cándano, tuvimos la fortuna de disfrutar de la presentación del programa de televisión española,”Tan lejos, tan cerca”., dirigido por Pedro Olea en 1972 y protagonizado por Víctor Manuel y Enriqueta Carballeira. El programa tiene como hilo conductor las canciones de Víctor Manuel, testimonio de toda una época.

Aparte de las vicisitudes para conseguir el programa, desgranadas por el presentador y cronista oficial de Cuideiru, Juan Luis Álvarez del Busto, la presentación del programa-documental pretendió ser un homenaje a Víctor Manuel en sus cincuenta años de carrera.

Pero lo mas importante es que éste programa realizado en 1972, se convierte en un documental grafico del pasado esplendor industrial de San Esteban con sus montañas de carbón y su febril actividad, la importancia del ferrocarril, así como de la actividad marinera de Cuideiru.

Fue un placer también ver a las personas en su juventud, perfectamente reconocibles en los extras; gente de Cuideiru, Muros y San Esteban dando vida a las canciones de Victor Manuel, tan entrañables como, La Romeria, Paxarinos, Madre Coraje o El Abuelo Victor…

Para quienes vivimos aquella época sentimos la nostalgia de aquellos tiempos de incertidumbre, ilusión y juventud.
Reconocemos la realidad social asturiana de aquellos años: carbón, trabajo, mar, campo, emigración, gente con su dignidad intacta, a pesar de las dificultades. Viéndolo desde lejos podemos entregarnos a las emociones y sentimientos que destapa.

“Tan lejos, tan cerca” es un programa documental testimonio de tiempos que nunca volverán y que nos pertenecen.

Cuerpo, mente y emoción

Este verano 2014, junto a una climatología que casi anuncia el otoño, se han completado las actividades de la incipiente escuela de verano de la Facultad de Turismo de Oviedo, con sede en el auditorio de la familiar “Capilla” de San Esteban de Pravia.
Curiosamente, las dos últimas charlas, se han celebrado en una ambiente inusual, y es que la “Capilla” ha estado engalanada desde el 18 de Julio con obras artísticas de la fundación ONCE, que han dado un retoque mágico al espacio de este edificio centenario.
Realmente, las dos charlas han sabido estar a la altura del arte que allí se exhibía, resultando en comunicaciones sencillas y directas, en total sintonía con la simplicidad de las obras allí expuestas, que han llegado y de alguna manera tocado, al público asistente.

Carmen Alvarez Herrero, durante su presentación.

Carmen Alvarez Herrero, durante su presentación.

La charla impartida por M. Carmen Alvarez Herrero, especialista en Genética, nos llevó de la mano, a través de los recovecos de la genética de nuestra realidad como humanos, para llegar a entender, cómo los estímulos tanto del medio externo como del interno, influyen de distinta manera en el funcionamiento de nuestros genes. Este aspecto, descubierto recientemente por la ciencia de la Epigenética, nos brinda un abanico de posibilidades para modular nuestra biología, es decir, para elegir los instrumentos con que vamos a interpretar “la partitura” de los genes transmitidos por nuestros padres en el momento de la concepción.
Todo ello, es sinónimo de que no debemos considerarnos esclavos de nuestros genes, sino que disponemos de cierta libertad sobre el potencial que ellos nos ofrecen, para diseñar nuestra realidad. Esta realidad será más o menos placentera, dependiendo de cómo manejemos nuestros hábitos de vida, y sobre todo, nuestros pensamientos y nuestras emociones. Por tanto, aprendamos a asumir la responsabilidad de ayudar a nuestros genes para que hagan bien su trabajo y así sentirnos mas felices.

Matilde de Torres Villagrá, durante su presentación en  el auditorio Tito Fernández de San Esteban

Matilde de Torres Villagrá, durante su presentación en el auditorio Tito Fernández de San Esteban

La última charla impartida por Matilde de Torres Vilagrá, trató sobre “La base emocional de las enfermedades”, tema que como terapeuta experta en “Bioneuroemoción”, conoce en profundidad a través de su quehacer profesional. Arrancó su disertación con la idea de que el ser humano es una unidad de cuerpo, mente y emociones, que lejos de estar separados, se intercomunican entre si, para formar una continuidad, un todo. Así los contenidos mentales se acompañan de estados emocionales, y a su vez el cuerpo también los manifiesta en el nivel físico, bien como manifestaciones de salud o de enfermedad. (Este concepto enlaza con lo expuesto en la charla de Carmen Alvarez).
Otro punto crítico es conocer que, además del papel que juega nuestro mundo consciente en lo que expresa nuestro cuerpo físico, el inconsciente también juega un papel esencial, y a la vez muy sutil y enmascarado. Además, el inconsciente que guarda gran cantidad de emociones no vividas, no expresadas, trata de darles salida a través del cuerpo físico. Como consecuencia, la enfermedad surge como una señal de alarma y un intento del cuerpo para solucionar los conflictos emocionales enquistados en el inconsciente. Este concepto de enfermedad es muy distinto al que nos es familiar en nuestra cultura.

Cine de verano en San Esteban de Pravia

cine en la calle

Nuestros “técnicos” revisando el equipo

Comentario de Juan Ignacio Vara, visitante asiduo de los veranos de San Esteban, sobre la primera sesión de cine al aire libre del verano 2014, patrocinada por el Club Naútico San Esteban. Esta actividad no seria posible sin las personas que aportan sus recursos técnicos y materiales, y sobre todo… su GRAN ENTUSIASMO!

En la noche del viernes 25, novedad. Las fuerzas vivas de la cultura de este pueblín han organizado sesiones de cine todos los viernes a las 22:30. Antes, habría demasiada luz. Se hacen en el primer cargadero de mineral, justo encima de la ría. Me ha hecho ilusión porque me recordaba aquellos tiempos en que teníamos que llevar las banquetas de casa para ver el espectáculo de los titiriteros ambulantes a los que, en el subidioma de mi barrio, llamábamos volatineros.

Cada uno...con su silla

Cada uno…con su silla

He disfrutado mucho viendo esta película de años atrás, que me ha regresado a Calabuch, Bienvenido Mr. Marshall, La escopeta nacional y otras del género. Un guión y dirección de José Luis Cuerda, esperpéntico y fresco, con un elenco de lo más florido para su momento. “Amanece, que no es poco” comienza con un pueblo que asiste a misa todos los días y aplaude a su cura por el estilo que tiene elevando la hostia y termina con un sargento de la guardia civil disparando como un poseso al sol que se está levantado por el lado contrario al que corresponde. En medio, una ensalada de gags de todo tipo que, aunque acumulan crítica evidente, no llevan una acidez como para molestar y sí para acepar que aquellos tiempos fueron lo que fueron, si restamos la hipérbole.

cine en san estebanLa película es, de por sí, como un orvallo de comprensión para poder decir: “sí, algo así vivimos pero que, por favor, no vuelva”. E, irremediablemente, uno regresa a casa a medianoche, cargando la silla plegable y sonriendo hasta muy adentro cuando recuerda a Manuel Aleixandre diciendo al pueblo el pregón: “De parte del señor cura, se hace saber, que Dios es trino y uno”. “-Creo que la gente no ha entendido nada”, dice el personaje que es a la vez padre del cura, organizador del atrezzo litúrgico y pregonero municipal. En un pueblo donde el sargento de la Guardia Civil castiga a un plagiador de “Fulner” y tiene sabrosos diálogos con el cura sobre el libre albedrío, confesando los dos que, en sus respectivas instituciones, los de arriba no está muy por la labor. Donde las mujeres tienen su propia y muy aristofanesca asamblea y donde, en los bancales, crecen hombres al lado se las calabazas. Y donde, aunque sea por el lado contrario al oficial, amanece todos los días, que no es poco.

Programación 2014

Programación 2014