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Verano 2017 – Fin de temporada

CARMEN ALVAREZ HERRERO

Con la llegada del otoño, los “veraneantes” mas rezagados comienzan a recoger sus bártulos de playa para regresar a sus sitios de origen. Y como colofón al verano, este último fin de semana de Septiembre, se ha querido despedir con un broche tan dorado, como las hojas de los árboles que ya empiezan a amarillear.

El domingo se despertó con un sol radiante, invitándonos a aprovechar el día con un baño en el Garruncho; y allí que nos fuimos los incondicionales de esta playa, donde nos esperaba una temperatura excelente del agua, aunque el mar, que estaba movidito, no nos permitió dar la clásica vuelta a la roca. La marea estaba baja y un niño (Curro), que andaba inspeccionando las charcas entre las rocas, le llamó la atención un animalito oscuro y gelatinoso, que al parecer no es frecuente por la zona. Todos acudimos a disfrutar del hallazgo, contemplándolo y fotografiándolo desde todos los ángulos, como si de un estrella de Hollywood se tratara; al tiempo que especulábamos sobre su identidad. Al final, una bióloga (Sonia), que ya los había avistado otras veces, nos dijo que era una “liebre de mar” (Aplysia punctata para los científicos), un molusco con una concha imperceptible que se alimenta de algas.

Los mas bonito del hallazgo fue la tertulia que se improvisó en torno al molusco, y lo contentos que estábamos todos de saber que en la playa del Garruncho, aunque hayan desaparecido, en los últimos años, algas y animalitos varios, todavía nos puede sorprender con otros visitantes menos frecuentes, avisándonos de que en San Esteban tenemos un trozo de mar que se mantiene vivo, ¡PERO QUE MUY VIVO!.

Además de la experiencia tan bonita de la mañana, en la tarde del domingo, el puerto de San Esteban de Pravia fue escenario de un simpático espectáculo: “Piano du lac”, consistente en un concierto flotante, protagonizado por un grupo francés, que está haciendo una gira por la costa asturiana. El protagonista principal es un piano de cola montado sobre una plataforma flotante en movimiento. La melodía del piano iba alternando con el acompañamiento de una trompeta y las voces de una soprano y un bajo; al tiempo que una bailarina interpretaba una coreografía con arriesgadas piruetas, para mantenerse en la plataforma y no darse un chapuzón. El repertorio consistió mayormente en música melódica francesa que los asistentes aplaudieron calurosamente. A pesar de las nubes amenazantes de lluvia, asistió un numeroso público que convirtió los muros del embarcadero en verdaderas plateas de teatro. Al final de la actuación invitaron a los asistentes a arrancar notas del teclado y dos espontáneos se lanzaron a la aventura, que tuvo que ser interrumpida porque la lluvia hizo su aparición. De lo contrario, la velada musical hubiera continuado, porque los asistentes nos encontrábamos la “mar” de a gusto.

Nota: Gracias a Marta y a “Poldo” por haber compartido sus fotos con nosotros.

 

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Carmen Álvarez Herrero En este verano, un tanto gris, de San Esteban de Pravia, y siguiendo la tradición de los últimos años, se han llevado a cabo una serie de actividades patrocinadas por la facultad de Turismo de Oviedo. En … Sigue leyendo

Un verano de sostenibilidad, salud y bienestar

Con este título resumimos la actividad cultural que, con el respaldo de la Facultad de Turismo de Oviedo, hemos desarrollado en nuestro querido auditorio Tito Fernández de San Esteban de Pravia. Verano del 2016.feliciano_27990046360_o

Arrancamos el 23 de junio con una mirada al futuro turístico sostenible de nuestra región de la mano de Jorge Vallina, biólogo y experto europeo en medioambiente. Con él analizamos las cuestiones clave que debería considerar una empresa turística y, especialmente, aquellas que basan su oferta en el entorno natural y los componentes culturales de su destino. Es decir, marca, posicionamiento y capacidad de atracción y conexión con la demanda del visitante del siglo XXI mediante estrategias de “social green marketing”.

Continuamos el 12 de julio con la ponencia “Cambios de conducta para la promoción de la feliciano_27655772073_osalud en el siglo XXI” del doctor en psicología Feliciano Ordóñez. Él nos recordó que cada vez que pensamos en “empezar a cuidarnos” deberíamos de poner en práctica una serie de cambios en nuestro comportamiento que, modificando pequeñas cosas, pueden reportar un beneficio para nuestra salud, agilizar nuestra memoria, controlar y paliar los efectos de enfermedades crónicas tipo diabetes y otros problemas cardiovasculares. En definitiva, mejorar nuestra calidad de vida.

El 23 de agosto concluimos el ciclo de actividades estivales con el taller de arte terapia de la doctora Ana Mª Siles, del que ya hemos hablado en nuestro anterior post. Ahora nos queda por delante un fabuloso invierno para poder madurar muchas más ideas y sugerencias que en estos meses han ido surgiendo.

Gracias a todos los que habéis participado en estas actividades, como organizadores, ponentes o como asistentes. Os deseamos una feliz temporada otoño-invierno y os emplazamos para las escuela de verano de 2017.

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Arte para el bienestar

Taller dirigido por la doctora Ana Siles.

23 Agosto 2016

Como cierre de las actividades culturales del verano, tuvimos la fortuna de disfrutar de algo distinto a lo que estamos acostumbrados en nuestro centro cultural de la vieja capilla, consistente en un taller en que los asistentes nos convertimos de nuevo en niños, para volcar en una lámina de dibujo y con lápices de colores, nuestros sentimientos y emociones en forma de un mandala colectivo.

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Esta actividad se enmarca dentro de la llamada arteterapia, entendida como una de las herramientas terapeúticas que utiliza la Antroposofía inspirada en R. Steiner. La arteterapia consiste en expresar de forma gráfica, el consciente y el inconsciente que se mueven en nuestro interior y que muchas veces no podemos expresar ni con palabras ni con gestos. Como cualquier tipo de expresión artística, este lenguaje emana de lo mas profundo de nuestro YO, permitiendo al terapeuta descubrir aspectos ocultos de nuestro ser.

Nuestro trabajo consistió en que cada participante diseñara en el centro de su cartulina el inicio de un mandala, según su propio criterio de diseño y colorido, que se iría completando de dentro a fuera por las manos y el arte de sus compañeros de mesa. En cada paso, y una vez trascurrido el tiempo asignado por la monitora, se pasaría el mandala al compañero de la derecha, siguiendo así el sentido contrario de las agujas del reloj. Un vez que el mandala de todos los participantes hubo dado la vuelta completa a la mesa, llegaría de nuevo a manos de quien lo había iniciado, es decir, al verdadero autor del mismo.

Cada uno de nosotros pudo ver, cómo el mandala por él creado había ido creciendo y conformándose gracias a la interacción de todos. Es decir, el resultado final había sido una verdadera demostración de trabajo en equipo, al igual que todo lo que ocurre en la vida.

Esto ha sido solo una pequeña muestra, pero que sepamos que la pintura terapéutica nos brinda la posibilidad de conectar y revelar nuestro interior, y si contamos con un terapeuta adecuado, este interior podrá salir a la luz, proporcionándonos una herramienta importantísima en el camino de la vida.

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La senda costera y el Camino de Santiago

M. Carmen Álvarez Herrero.

Los que nos movemos por el entorno del bajo Nalón, sin duda nos han llamado la atención indicadores muy vistosos, señalando por donde deben ir los peregrinos del Camino de Santiago. Y es que la ruta del Norte, que arranca de Irún y termina en Santiago de Compostela, también pasa por nuestro concejo de Muros.
Para infortunio de los caminantes, la versión “oficial” del tramo desde Soto del Barco al Pitu, y que atraviesa el pueblo de Muros de Nalón, discurre mayoritariamente por la carretera nacional N-631. Este hecho, para los que hemos vivido la maravillosa experiencia de hacer a pie el “camino”, no resulta gratificante, ya que pisar asfalto adornado con el ruido del tráfico, resulta bastante desagradable además de peligroso. Así el caminante va buscando sendas de tierra o hierba, donde al pisar, los pies brincan de pura alegría, como si de una moqueta se tratara. Por tanto, los tramos del camino que se mantienen por las antiguas sendas, son bienvenidos, aunque por desgracia cada vez son menos frecuentes al haber sido invadidos por las nuevas carreteras.
Sin embargo, para la etapa que nos ocupa, que pasa por Muros de Nalón, existe una buena alternativa para evitar la carretera, que es desviarse hacia San Esteban de Pravia y tomar desde ahí la “senda costera” que discurre desde la playa del Garruncho hasta la del Aguilar, que por cierto, esta maravillosamente acondicionada. Esta senda, que probablemente no se concibió para hacer mas liviana y atractiva la ruta Norte del “camino”, lo ha conseguido sin quererlo. Asciende en su tramo inicial por una escalinata hasta coronar la ermita del Espíritu Santo, y en los poco más de 4 Kms restantes, solo hay que dejarse llevar por los indicadores y por la belleza de sus rincones y miradores, que se asoman al mar. La belleza de esta senda consigue envolver a sus transeúntes en una atmósfera mágica difícil de describir, siendo por tanto un buen regalo para los que van cargados con sus mochilas y muchos kilómetros acumulados en sus recias botas.
Por fortuna, he constatado en este verano del 2015, que muchos peregrinos habían abandonado el camino oficial y optado por este paraíso del caminante. La foto, que acompaña este escrito, recoge el tendal que con sus bastones, había improvisado ingeniosamente una peregrina alemana en la playa del Aguilar. Mientras su ropa se secaba, ella jugaba con las olas y con los rayos del sol de aquella mañana luminosa del día de la “Santina”.

ropa de peregrino

Playa del Garruncho

 

playa del garruncho

Una tarde de los primeros días de Septiembre cuando la trayectoria del sol va marcando el anuncio del otoño, se me antojó apostarme con mi cámara de fotos en los escalones de acceso a la playa del Garruncho en San Esteban de Pravia, Muros de Nalón. Encontré al mar en marea alta, rugiente y malhumorado, aunque no demasiado; justo lo suficiente para ofrecer un espectáculo bellísimo, pero en ningún momento amenazante para quien intentaba refrescar su cara con las partículas diminutas que se desprenden al romper las olas.
La experiencia me cautivó y allí me mantuve durante mas de una hora, intentando entender el misterio de esta playa, o pedregal, y de ese embrujo que atrae a propios y extraños. Fruto de más de un centenar de fotos que disparé, he elegido esta muestra, donde se ilustra el cambio de luz del atardecer, de un plateado tímido a un dorado fulgurante.
El Garruncho espera cada año a los visitantes de verano, y a veces, como este año, mostrándonos una nueva cara, fruto de las batallas que ha tenido que lidiar con los temporales. ¡Hasta el verano próximo y que tengas buen invierno!

Playa del garruncho

 

Cuerpo, mente y emoción

Este verano 2014, junto a una climatología que casi anuncia el otoño, se han completado las actividades de la incipiente escuela de verano de la Facultad de Turismo de Oviedo, con sede en el auditorio de la familiar “Capilla” de San Esteban de Pravia.
Curiosamente, las dos últimas charlas, se han celebrado en una ambiente inusual, y es que la “Capilla” ha estado engalanada desde el 18 de Julio con obras artísticas de la fundación ONCE, que han dado un retoque mágico al espacio de este edificio centenario.
Realmente, las dos charlas han sabido estar a la altura del arte que allí se exhibía, resultando en comunicaciones sencillas y directas, en total sintonía con la simplicidad de las obras allí expuestas, que han llegado y de alguna manera tocado, al público asistente.

Carmen Alvarez Herrero, durante su presentación.

Carmen Alvarez Herrero, durante su presentación.

La charla impartida por M. Carmen Alvarez Herrero, especialista en Genética, nos llevó de la mano, a través de los recovecos de la genética de nuestra realidad como humanos, para llegar a entender, cómo los estímulos tanto del medio externo como del interno, influyen de distinta manera en el funcionamiento de nuestros genes. Este aspecto, descubierto recientemente por la ciencia de la Epigenética, nos brinda un abanico de posibilidades para modular nuestra biología, es decir, para elegir los instrumentos con que vamos a interpretar “la partitura” de los genes transmitidos por nuestros padres en el momento de la concepción.
Todo ello, es sinónimo de que no debemos considerarnos esclavos de nuestros genes, sino que disponemos de cierta libertad sobre el potencial que ellos nos ofrecen, para diseñar nuestra realidad. Esta realidad será más o menos placentera, dependiendo de cómo manejemos nuestros hábitos de vida, y sobre todo, nuestros pensamientos y nuestras emociones. Por tanto, aprendamos a asumir la responsabilidad de ayudar a nuestros genes para que hagan bien su trabajo y así sentirnos mas felices.

Matilde de Torres Villagrá, durante su presentación en  el auditorio Tito Fernández de San Esteban

Matilde de Torres Villagrá, durante su presentación en el auditorio Tito Fernández de San Esteban

La última charla impartida por Matilde de Torres Vilagrá, trató sobre “La base emocional de las enfermedades”, tema que como terapeuta experta en “Bioneuroemoción”, conoce en profundidad a través de su quehacer profesional. Arrancó su disertación con la idea de que el ser humano es una unidad de cuerpo, mente y emociones, que lejos de estar separados, se intercomunican entre si, para formar una continuidad, un todo. Así los contenidos mentales se acompañan de estados emocionales, y a su vez el cuerpo también los manifiesta en el nivel físico, bien como manifestaciones de salud o de enfermedad. (Este concepto enlaza con lo expuesto en la charla de Carmen Alvarez).
Otro punto crítico es conocer que, además del papel que juega nuestro mundo consciente en lo que expresa nuestro cuerpo físico, el inconsciente también juega un papel esencial, y a la vez muy sutil y enmascarado. Además, el inconsciente que guarda gran cantidad de emociones no vividas, no expresadas, trata de darles salida a través del cuerpo físico. Como consecuencia, la enfermedad surge como una señal de alarma y un intento del cuerpo para solucionar los conflictos emocionales enquistados en el inconsciente. Este concepto de enfermedad es muy distinto al que nos es familiar en nuestra cultura.